Los nuevos paradigmas existentes de formación, calidad e integración al medio, generan la necesidad por parte de la educación superior, de reinterpretar la función de la Extensión Universitaria, en un contexto de aceleración de los procesos demográficos, sociales, económicos, urbanos, tecnológicos y ambientales.
Se torna fundamental la existencia de una institución educativa involucrada y vinculada con la sociedad, a través de la transferencia de conocimientos, como así también mediante instancias de reflexión acerca del contenido de los mensajes que proporciona el medio; traducido en una Universidad que acompañe los cambios que se generan, permitiendo anticipar problemas y oportunidades, a la vez que sea parte de la construcción de un futuro, donde se propicien valores como libertad, democracia, participación y respeto por las diferencias.
Entendemos por Extensión Universitaria los procesos de interacción y retroalimentación con el contexto, siendo su principal función el aporte a la sociedad, en forma crítica y creativa, de aquellas preguntas y respuestas que surgen tanto de los procesos académicos, como de los resultados y logros de sus procesos pedagógicos y de investigación. Estos procesos de retroalimentación deben enriquecer y redimensionar su actividad académica.